Un Viaje Inolvidable: 'La Ciudad Real Oculta'
Hoy en nuestro Viaje Inolvidable descubrimos la "Ciudad Real Oculta" viajando a Torre de Juan Abad y Daimiel. En Torre de Juan Abad encontramos la casa que en su día fue de Don Francisco de Quevedo y Villegas que es hoy un valioso centro cultural. Del caserón del siglo XVII, Pascual Madoz en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico (1850) dijo que era “la casa más notable del pueblo”, se conservan aproximadamente unos cien metros cuadrados y el resto, hasta los mil metros, se ha convertido en unas instalaciones modernas y funcionales. En la parte superior está el museo dedicado al escritor, donde se exhiben diferentes documentos, libros y objetos personales, como un tintero de cerámica y el sillón que utilizaba en esta casa, donde recibió a los personajes más influyentes de la política y la sociedad de la época. En estos aposentos Quevedo alojó el 13 de febrero de 1624 al rey Felipe IV, en su paso de Madrid a Andalucía. Entre los documentos originales se encuentran el testamento de Quevedo, árboles genealógicos y varios manuscritos autógrafos del poeta. La planta baja alberga dos salas de arte dedicadas a exposiciones temporales de pintura, escultura y fotografía y un gran patio utilizado para representaciones teatrales y musicales al aire libre. El patio conserva el pozo original, con brocal de una sola pieza, sito en un rincón del mismo. El edificio anexo dedicado a Casa de Cultura, dispone de un Salón de Actos destinado a conferencias, Jornadas Literarias y proyecciones cinematográficas. Hay que destacar entre sus dependencias la sala dedicada a Centro de Estudios Quevedianos (CEQ), único en el mundo. El Centro, creado y gestionado por la Fundación Francisco de Quevedo, dotado de los equipos y de la tecnología necesaria para que los investigadores puedan trabajar, acceder y tratar los documentos de la forma más asequible, tiene como finalidad principal conseguir la unificación del mayor fondo documental y de bienes que pertenecieron al literato, con el fin de su custodia y conservación, y otorgarles el valor considerado de cara a su difusión pública. Cuenta con el archivo más completo existente sobre Quevedo, en el que se encuentran alrededor de 1250 documentos originales, así como numerosos estudios y una completa bibliografía sobre su obra. Mari Vega nos ha dado un paseo por este Inolvidable lugar.
La segunda parada de nuestro Viaje Inolvidable la situamos en el yacimiento de Motilla del Azuer, muy cerquita de Daimiel. Hace más de cuatro mil años, sus habitantes construyeron, sobre un profundo pozo, varias líneas concéntricas de murallas y una vigorosa torre de planta cuadrada. La Edad de Bronce aflora en tierras manchegas donde el agua toma gran importancia por su escasez y ello viene de antiguo, así en el interior del patio los habitantes del Azuer excavaron un pozo hasta alcanzar el nivel freático, a una profundidad de unos 16 metros, para abastecer de agua al asentamiento. Su funcionalidad experimentó variaciones durante las distintas fases de ocupación, utilizándose también como zona de estabulación ocasional de ovejas, cabras y cerdos, pero fundamentalmente como almacén de cereales (cebada y trigo). Los ajuares son escasos, salvo en casos excepcionales de individuos adultos enterrados con vasos de cerámica, puñales de remaches de cobre y punzones de este mismo metal, lo que podría señalar una sociedad jerarquizada. Este viaje profundo al segundo milenio antes de Cristo no sólo esta bien conservado sino que es mágico y singular. Nos ha hecho una visita virtual por Motilla el director arqueológico del yacimiento Miguel Torres.
¿Vienes?


