Un Viaje Inolvidable: 'El Toledo Renacentista'
Hoy en nuestro "Viaje Inolvidable" viajamos a la provincia de Toledo para destacar su pasado Renacentista. La primera parada la hacemos en la localidad de El Toboso, de solo 1.700 habitantes. Debe su fama y su principal atractivo a la novela cervantina "El Quijote" y atrae a visitantes de todas partes del mundo, como atrajo entre otros a Galdós, siguiendo los pasos del Hidalgo. En la localidad, Dulcinea nos abre camino entre las calles que tienen inscripciones de la novela para llegar a la Casa-museo de Dulcinea, al Museo Cervantino o al Museo del Humor Gráfico Dulcinea, centros neurálgicos donde se recoge la esencia de la insigne obra maestra de la literatura universal. Pero además la localidad reúne muchos otros rincones de interés, como el Museo-convento de Trinitarias, de estilo herreriano y con patios e iglesia barroca. Es significativa su colección de pinturas e imaginería del s. XVII. La iglesia parroquial destaca por sus portadas renacentistas y la bóveda de crucería gótica. El Toboso se desmadeja en pequeñas rutas con el fin de ordenar los intereses del viajero: la ruta monumental, la nocturna, la de los pozos y sobre todo la literaria guiaran nuestro paso mientras otra ruta, la despedida, nos envolverá de nostalgia al abandonar la tierra de la amada de Don Quijote. La ruta nocturna nos sugiere recorrer sus casas blancas, que evocan los espacios de la novela de El Quijote. La patrimonial nos conduce desde el monasterio de Trinitarias hasta la casa de Dulcinea. A lo largo del recorrido conoceremos monumentos tan significativos como la Casa de los Mergelinas, la iglesia de San Antonio Abad y el Museo Cervantino. La ruta de los pozos cuenta con ocho de estas construcciones, útiles para el abastecimiento de agua a la población y para abrevadero de animales, fechadas entre los siglos XVI y XVII. Por último, la ruta literaria nos guía por la localidad de acuerdo a las descripciones hechas por Miguel de Cervantes en el capítulo nueve de la segunda parte de El Quijote. Él mismo habla de la gran torre de la iglesia, entre otros rincones, que nos conducen hasta la histórica casa de Ana Martínez Zarco, en quien dicen se inspiró el autor para elaborar su personaje de Dulcinea. Mode Muñoz, guía turística de la localidad nos ha hecho una increíble fotografía de este pueblo toledano Cervantino.
Seguimos nuestro viaje en Toledo trasladándonos al Hospital de San Juan Bautista que es uno de los más hermosos y representativos monumentos del Renacimiento español que, además, exhibe, en un ambiente palaciego, una extraordinaria colección pictórica, escultórica y mobiliaria del Siglo de Oro y la única farmacia hospitalaria de dicha época conservada íntegramente. El "primer edificio totalmente clásico de Castilla", también conocido como Hospital Tavera o de Afuera, por estar situado extramuros de la ciudad, frente a la puerta de Bisagra, nació en el siglo XVI con una doble función: hospital para “los tocados de diferentes enfermedades” y panteón de su fundador, el Cardenal Juan Pardo Tavera. Su construcción abre el programa de renovación arquitectónica y urbanística que el círculo de humanistas que rodearon al Emperador Carlos V proyectó para adecuar la imagen de Toledo a su papel de Capital Imperial. Este edificio comenzó a construirse en 1541, por encargo del Cardenal don Juan Tavera, en una coyuntura ideológica y artística singular y efímera, lo que hace especialmente necesario distinguir entre el proyecto que pudo concebir el fundador y el edificio e institución hospitalaria finalmente ejecutados pues, al extenderse las obras durante más de setenta y cinco años, estos últimos son el resultado de las decisiones tomadas no por el cardenal, sino por los distintos albaceas de sus bienes y de su memoria en contextos intelectuales y artísticos diversos. Elegidos los terrenos, finalmente el proyecto se encargó a Alonso de Covarrubias, Maestro de Obras de la Catedral Primada y Arquitecto de los Reales Alcázares quien se enfrentaba a su gran obra. Era la primera vez que tenía un proyecto sobre un gran solar sin más condicionantes previos que su saber e imaginación. No había ninguna construcción preexistente, ni tan siquiera un modelo arquitectónico preconcebido pues, como ya hemos visto, las concepciones sociales que habían dado origen a la planta cruciforme, introducida por los Reyes Católicos en sus hospitales generales, habían cambiado aunque sólo fuera efímeramente .Hoy en nuestro "Viaje Inolvidable" viajamos a la provincia de Toledo para destacar su pasado Renacentista. El museo exhibe, además de una importante colección de muebles y de tapices flamencos de los siglos XVI y XVII, la citada pinacoteca que reúne obras de El Greco, Luca Giordano, Zurbarán, Tintoretto, Pantoja de la Cruz, Carreño de Miranda, Sánchez Coello, etc. La singular riqueza espacial del Hospital Tavera se evidencia en sus patios, en las largas crujías de las antiguas enfermerías, iglesia, sacristía, cripta permitiéndonos disfrutar de la belleza de las obras de arte que atesora como el Sepulcro del Cardenal Tavera, obra de Alonso de Berruguete, o el retablo de la Iglesia, proyecto iconográfico de El Greco. El director general de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, Juan Manuel Albendea, nos ha dado un paseo por este emblema del Renacentismo español.

