Un Viaje Inolvidable: 'De Romanos y época Califal'

  • 19-05-2026     General

Un Viaje Inolvidable: 'De Romanos y época Califal'

Un Viaje Inolvidable: 'De Romanos y época Califal'

Un Viaje Inolvidable: 'De Romanos y época Califal'

Hoy en nuestro "Viaje Inolvidable" descubrimos nuestra tierra desde los "Romanos a Época Califal"  visitando Molina de Aragón y su Prao de los Judíos en Guadalajara hasta el yacimiento de Valeria en Cuenca.

A los pies del castillo de Molina de Aragón, muy cerca de la muralla medieval, se encuentra El Prao de los Judíos, un yacimiento visitable que permite recorrer casi mil años de historia urbana, religiosa y social en apenas 45 minutos… sin necesidad de máquina del tiempo. El Prao de los Judíos se localiza junto a la Puerta de Abogalobos, una de las entradas históricas al albacar de la fortaleza de Molina de Aragón. Su posición estratégica explica la intensa ocupación del espacio a lo largo de los siglos y la superposición de estructuras constructivas que hoy se observan en el yacimiento.   Las investigaciones arqueológicas han documentado una secuencia continua que comienza en época califal, en el siglo X, y se prolonga hasta la Edad Moderna. Esta larga ocupación ha generado un entramado de restos arquitectónicos difíciles de ordenar a simple vista, pero fascinantes para comprender la evolución histórica de la ciudad. La fase islámica está representada, entre otros elementos, por un silo excavado en la roca, asociado a materiales cerámicos del siglo X. Tras la reconquista cristiana en la segunda mitad del siglo XII, el espacio se integra en la nueva Molina cristiana, momento en el que se refuerza la muralla y se construyen edificios adosados a ella.   Entre finales del siglo XIII y mediados del siglo XV, El Prao de los Judíos vive su etapa más significativa como judería hispano-judía. Es entonces cuando el lugar adquiere un marcado carácter religioso con la construcción de una sinagoga y se documenta una intensa vida cotidiana, reflejada en monedas, objetos de hierro, piezas de loza mudéjar y elementos relacionados con la práctica médica. A mediados del siglo XIV se producen importantes transformaciones urbanísticas y funcionales en el asentamiento. Sin embargo, entre finales del siglo XIV y la expulsión de los judíos en 1492, la judería sufre ataques generalizados que provocan el colapso de la sinagoga y la destrucción de la aljama. El Prao de los Judíos pierde entonces su carácter de asentamiento estable. Esta visita es un complemento ideal a las del castillo y la muralla urbana de Molina de Aragón, un sistema defensivo excepcional por su extensión y conservación. Desde lo alto, las vistas del valle del río Gallo y del caserío histórico son espectaculares, especialmente al atardecer, cuando la piedra adquiere tonos dorados y rojizos que parecen sacados de una crónica medieval. Si quieres saber más sobre la historia de este enclave, no te pierdas el Centro de Interpretación situado en la Torre de Aragón. Yolanda Asensio desde la Oficina de Turismo nos adentra en este Viaje Inolvidable por Molina de Aragón (Guadalajara).

Valeria es una de esas ciudades donde Roma no pasó de puntillas. Aquí se asentó con orden, monumentalidad y una ingeniería tan precisa que todavía hoy impresiona al visitante que se asoma a este balcón natural entre los ríos Gritos y Zahorra. El yacimiento arqueológico de Valeria se alza sobre una elevación estratégica que domina el paisaje de la meseta conquense, un enclave elegido por los romanos no solo por su belleza, sino por su control visual y territorial. La ciudad responde fielmente a los principios de la planificación urbana romana, con todos los elementos esenciales bien definidos y articulados.   Su gran momento de esplendor se produjo entre el final del reinado de Augusto y los inicios de la dinastía Flavia. Fue entonces cuando la aristocracia local, en plena bonanza económica, impulsó una ambiciosa etapa constructiva que dotó a Valeria de edificios públicos monumentales, convirtiéndola en una auténtica joya de la Hispania romana interior.   Hoy en día, se recrea todo aquel esplendor en las Jornadas Romanas “A Valeria Condita” que se celebran cada año junto al yacimiento. El corazón de Valeria es su foro, considerado uno de los más completos de la meseta. La plaza forense se organiza en torno a imponentes edificios públicos como la basílica judicial, el edificio prebasilical o domus pública, la exedra destinada al culto imperial y el criptopórtico que facilitaba el acceso al conjunto.  En el ámbito doméstico, Valeria sorprende con dos tipos de viviendas: las casas rectangulares sobre terrazas y las singulares “casas colgadas”, construidas al borde del acantilado. Estas viviendas, con vigas encastradas en la roca y estancias suspendidas en el vacío, son el antecedente directo de las famosas casas colgadas de Cuenca. Roma innovando… incluso con vértigo. El centro de interpretación posee una sala de exposición sobre la construcción romana y una sala de audiovisuales. Rosa Isabel Moya nos ha hecho una fotografía radiofónica de todo lo que podemos visitar en Valeria (Cuenca).




Un Viaje Inolvidable: 'De Romanos y época Califal'

Hoy en nuestro "Viaje Inolvidable" descubrimos nuestra tierra desde los "Romanos a Época Califal"  visitando Molina de Aragón y su Prao de los Judíos en Guadalajara hasta el yacimiento de Valeria en Cuenca.

A los pies del castillo de Molina de Aragón, muy cerca de la muralla medieval, se encuentra El Prao de los Judíos, un yacimiento visitable que permite recorrer casi mil años de historia urbana, religiosa y social en apenas 45 minutos… sin necesidad de máquina del tiempo. El Prao de los Judíos se localiza junto a la Puerta de Abogalobos, una de las entradas históricas al albacar de la fortaleza de Molina de Aragón. Su posición estratégica explica la intensa ocupación del espacio a lo largo de los siglos y la superposición de estructuras constructivas que hoy se observan en el yacimiento.   Las investigaciones arqueológicas han documentado una secuencia continua que comienza en época califal, en el siglo X, y se prolonga hasta la Edad Moderna. Esta larga ocupación ha generado un entramado de restos arquitectónicos difíciles de ordenar a simple vista, pero fascinantes para comprender la evolución histórica de la ciudad. La fase islámica está representada, entre otros elementos, por un silo excavado en la roca, asociado a materiales cerámicos del siglo X. Tras la reconquista cristiana en la segunda mitad del siglo XII, el espacio se integra en la nueva Molina cristiana, momento en el que se refuerza la muralla y se construyen edificios adosados a ella.   Entre finales del siglo XIII y mediados del siglo XV, El Prao de los Judíos vive su etapa más significativa como judería hispano-judía. Es entonces cuando el lugar adquiere un marcado carácter religioso con la construcción de una sinagoga y se documenta una intensa vida cotidiana, reflejada en monedas, objetos de hierro, piezas de loza mudéjar y elementos relacionados con la práctica médica. A mediados del siglo XIV se producen importantes transformaciones urbanísticas y funcionales en el asentamiento. Sin embargo, entre finales del siglo XIV y la expulsión de los judíos en 1492, la judería sufre ataques generalizados que provocan el colapso de la sinagoga y la destrucción de la aljama. El Prao de los Judíos pierde entonces su carácter de asentamiento estable. Esta visita es un complemento ideal a las del castillo y la muralla urbana de Molina de Aragón, un sistema defensivo excepcional por su extensión y conservación. Desde lo alto, las vistas del valle del río Gallo y del caserío histórico son espectaculares, especialmente al atardecer, cuando la piedra adquiere tonos dorados y rojizos que parecen sacados de una crónica medieval. Si quieres saber más sobre la historia de este enclave, no te pierdas el Centro de Interpretación situado en la Torre de Aragón. Yolanda Asensio desde la Oficina de Turismo nos adentra en este Viaje Inolvidable por Molina de Aragón (Guadalajara).

Valeria es una de esas ciudades donde Roma no pasó de puntillas. Aquí se asentó con orden, monumentalidad y una ingeniería tan precisa que todavía hoy impresiona al visitante que se asoma a este balcón natural entre los ríos Gritos y Zahorra. El yacimiento arqueológico de Valeria se alza sobre una elevación estratégica que domina el paisaje de la meseta conquense, un enclave elegido por los romanos no solo por su belleza, sino por su control visual y territorial. La ciudad responde fielmente a los principios de la planificación urbana romana, con todos los elementos esenciales bien definidos y articulados.   Su gran momento de esplendor se produjo entre el final del reinado de Augusto y los inicios de la dinastía Flavia. Fue entonces cuando la aristocracia local, en plena bonanza económica, impulsó una ambiciosa etapa constructiva que dotó a Valeria de edificios públicos monumentales, convirtiéndola en una auténtica joya de la Hispania romana interior.   Hoy en día, se recrea todo aquel esplendor en las Jornadas Romanas “A Valeria Condita” que se celebran cada año junto al yacimiento. El corazón de Valeria es su foro, considerado uno de los más completos de la meseta. La plaza forense se organiza en torno a imponentes edificios públicos como la basílica judicial, el edificio prebasilical o domus pública, la exedra destinada al culto imperial y el criptopórtico que facilitaba el acceso al conjunto.  En el ámbito doméstico, Valeria sorprende con dos tipos de viviendas: las casas rectangulares sobre terrazas y las singulares “casas colgadas”, construidas al borde del acantilado. Estas viviendas, con vigas encastradas en la roca y estancias suspendidas en el vacío, son el antecedente directo de las famosas casas colgadas de Cuenca. Roma innovando… incluso con vértigo. El centro de interpretación posee una sala de exposición sobre la construcción romana y una sala de audiovisuales. Rosa Isabel Moya nos ha hecho una fotografía radiofónica de todo lo que podemos visitar en Valeria (Cuenca).




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